Abandonar una comunidad de vecinos ¿Es posible?

¿Qué hacer si no estoy de acuerdo con las decisiones y gastos de mi comunidad? ¿Puedo vivir dentro de una comunidad de vecinos, pero independiente de ella?

 

La respuesta, por defecto es no. Por muy cansado que estés de tu comunidad de vecinos, es muy difícil o prácticamente imposible separarte de ella.

Recordemos que una comunidad de vecinos es como un órgano de gobierno, con sus propios Estatutos y su propia ley. Un buen vecino no podría dejar de formar parte de una comunidad de vecinos, a menos de que ella desapareciera, se disolviera, y para ello se necesitaría el consenso unánime de todos los propietarios. Como caso extremo, también podría disolverse una comunidad de vecinos si el edificio se destruyese o algún inversor adquiere todo el edificio como único dueño. Vamos, ¡muy poco probable!

En el hipotético caso de que el motivo sea más personal y se deba a la separación o divorcio de los propietarios de un piso perteneciente a una comunidad de vecinos, a quien le corresponde pagar los gastos es al propietario que se queda con la vivienda. sin embargo, los derivados de la propiedad del mismo tales como IBI, seguros y similares se abonarán por mitad por ambos ex cónyuges.

Según el artículo 9.5 de la Ley de Propiedad Horizontal, la contribución al pago de los gastos generales constituye una obligación impuesta no a los usuarios de un inmueble, sino a sus propietarios, y, además, su cumplimiento incumbe a éstos no sólo por la utilización de sus servicios, sino también para la atención de su adecuado sostenimiento se estima porque la participación en tiempo y forma en los gastos comunes, en bien del funcionamiento de los servicios generales, es una de las obligaciones del comunero, y los desembolsos derivados de la conservación de los bienes y servicios comunes no susceptibles de individualización repercuten a todos los condóminos, sin distinción entre los comunes por naturaleza y por destino, que sean necesarios para el adecuado sostenimiento del inmueble, de manera que la no utilización de un elemento común no exime del pago de los gastos generados en su mantenimiento, salvo acuerdo de la Junta, determinación en el Título Constitutivo o en los propios Estatutos. (Declaración de la sentencia de 25 de mayo de 2005, Rec. 3698/1998)

Dicho esto, si estás en desacuerdo con la mayoría de las decisiones que se toman en tu comunidad, lo más apropiado es comunicarlo. Proponte hablar con el resto de vecinos, dedícale un tiempo a conversar con cada uno de ellos y exponer tanto tus preocupaciones como las soluciones que aportas. Intenta aportar y no restar. Podrías sorprenderte y en la próxima reunión de vecinos ¡tienes más apoyo del que esperabas!.

Imagen: Freepik

By |2019-05-10T09:32:41+02:00mayo 3rd, 2019|Sin categoría|
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